Lo que necesita antes de empezar
- Una tele que se vea desde donde está su clientela: el mostrador, la sala de espera o la entrada.
- Una forma de mostrar imágenes en ella: el puerto USB de la tele, su navegador o una computadora conectada por HDMI.
- Lo que quiere anunciar, en pocas palabras: la promoción, el precio o el horario.
1. Imágenes en una memoria USB
Diseña sus promociones como imágenes —por ejemplo, con una aplicación de diseño gratuita—, las copia a una memoria USB y la conecta a la tele. Muchas teles pueden pasar las fotos de una memoria como presentación.
A favor
No cuesta nada si ya tiene la memoria y su tele lee imágenes.
En contra
Cada cambio se hace en persona: rehacer la imagen, copiarla y volver a conectar la memoria. Según el modelo, la presentación se detiene al apagar la tele y hay que iniciarla de nuevo a mano.
2. Un video que se repite
Junta sus imágenes en un video y lo pone a repetir, desde la memoria o desde un sitio de videos en internet.
A favor
Se ve con movimiento y la tele lo repite sola.
En contra
Para cambiar un precio hay que volver a editar y exportar el video completo. Si lo reproduce desde internet, pueden aparecer anuncios o recomendaciones que usted no eligió.
3. Una pantalla que se cambia desde el celular
Abre en la tele una página a pantalla completa —en su navegador o en una computadora conectada por HDMI— y desde su celular decide qué se muestra. Cuando cambia un precio o se acaba un producto, lo cambia en el celular y la tele lo recibe la próxima vez que se conecta. Así funciona Caleido.
A favor
Cambia lo que anuncia cuantas veces quiera, sin rehacer imágenes ni ir a la tele. Si se va el internet, la pantalla conserva lo último que descargó.
En contra
Necesita internet en el local, y después del primer mes gratis es un pago mensual.
La misma tele puede hacer más que anunciar: llamar turnos, avisar qué pedidos están listos o mostrar los horarios del día. Vea cómo funciona la fila en la tele
Las tres formas, lado a lado
Memoria USB
- Para empezar
- Nada, si su tele lee imágenes
- Para cambiar un precio
- Rehacer la imagen y volver a copiarla
- Internet
- No hace falta
- Turnos, pedidos u horarios
- No
Video que se repite
- Para empezar
- Nada, si ya tiene cómo editar el video
- Para cambiar un precio
- Volver a editar y exportar el video
- Internet
- Solo si lo reproduce en línea
- Turnos, pedidos u horarios
- No
Desde el celular
- Para empezar
- El primer mes es gratis, sin tarjeta
- Para cambiar un precio
- Desde el celular, sin ir a la tele
- Internet
- Sí, para recibir cambios
- Turnos, pedidos u horarios
- Sí, con los modos de Caleido
Cuándo sí conviene una pantalla LED
Una tele común está hecha para verse en interiores. Si quiere que su anuncio se vea desde la calle, a pleno sol o en un tamaño más grande que el de una tele, lo que necesita es una pantalla LED o una pantalla profesional para exterior. Es otra compra: con proveedor, instalación y, según el lugar, un permiso del municipio para anuncios.
Una tele doméstica tampoco está pensada para estar encendida todo el día. Si la suya va a estar prendida muchas horas, revise las horas de uso que indica el fabricante.
Y si lo que busca es aparecer en pantallas de la calle o de centros comerciales, eso es rentar espacios publicitarios: no compra la pantalla, paga por salir en ella.
Si su clientela ya está dentro de su local —esperando, haciendo fila o viendo el menú—, la tele que ya tiene alcanza.
Qué poner en la pantalla para que se lea
- Una idea por anuncio: el producto, el precio y nada más.
- Letra grande: lo que no se lee desde donde se forma la gente, no se lee.
- Que cambie: un anuncio que lleva meses igual deja de verse.
